ecosistema terrestre
Los bosques
Bosques templados-fríos
Bosques templados-cálidos
Las selvas
La tundra y las zonas polares
La taiga
Las sabanas, los prados y las pampas
En las sabanas, los prados y las pampas predominan las plantas herbáceas. Las pampas y praderas son propias de climas fríos o templados y secos, mientras que la sabana es propia de climas cálidos y secos. En la pampa abundan el ñandú, el ciervo de las pampas y el puma. En las praderas destacan los bisontes y el antílope americano. En la sabana podemos encontrar leones, cebras y jirafas.
Los desiertos
- • La alteración de los hábitats, ya sea para tierras de cultivo o construcción.
- • La introducción de especies exóticas que compiten con las nativas.
- • La sobreexplotación de recursos, como la tala indiscriminada de árboles y la megaminería.
- • El calentamiento global, que afecta a las especies y su ambiente.
- • La contaminación que producimos los seres humanos.
- • Crear más parques nacionales.
- • Evitar introducir especies exóticas en los ecosistemas.
- • Controlar la explotación de recursos.
- • Reducir la emisión de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono.
- • Reciclar, reducir la producción de residuos y llevarlos a plantas de tratamiento.

- Factores físicos: principalmente, son aquellos parámetros que afectan al ecosistema como por ejemplo el movimiento del aire, la humedad, presión, temperatura, ruido, vibraciones y radiaciones ionizantes.
- Factores químicos: son todos aquellos componentes que se pueden encontrar en el medio aéreo, principalmente gases, como por ejemplo el neón, helio, metano, hidrógeno, dióxido de carbono, vapor de agua, ozono y aerosoles.
- Factores biológicos: son aquellos organismos vivos como plantas, animales y microorganismos que se encuentran en este medio, como aves, insectos e incluso, algunos mamíferos.
Animales del ecosistema aéreo
- Aves: son sus alas, las que les han permitido conquistar este elemento. Además cuentan con otras adaptaciones como son sus huesos huecos o plumas que les ofrecen protección y al mismo tiempo son muy ligeras. Algunos ejemplos de aves son: palomas, canarios, jilgueros, golondrinas, gaviotas, águilas, halcones, tucanes, pelícanos, flamencos y loros. Como ejemplo, podemos observar la foto de portada de este artículo en la que vemos a una especie de gaviota volando.
- Mamíferos: los murciélagos o quirópteros son los únicos mamíferos que pueden volar y que, por tanto, forman parte de ecosistemas aéreos, aunque también existen algunos animales que, aunque no pueden volar, planean, mediante el uso de una piel similar a las alas como es el caso de ardillas, lagartos y serpientes. Conoce más acerca de los Mamíferos voladores y planeadores en este otro artículo de EcologíaVerde.

- Insectos que poseen alas y utilizan el medio aéreo para desplazarse y buscar alimento, como es el caso de las abejas que se desplazan de flor en flor en busca de néctar, o que pueden llegar a comunicarse a través de sus movimientos en el aire. Sin embargo, no solo los insectos que tienen alas pueden formar parte del ecosistema aéreo. Existen insectos y arácnidos que se desplazan a través de hilos y corrientes de aire.
- Plantas, como por ejemplo musgos, hongos y orquídeas que utilizan el medio aéreo, y aprovechan los flujos de aire para que sus semillas puedan llegar a dispersarse y alcanzar nuevos territorios. De hecho, algunas semillas incluso cuentan con adaptaciones como alas helicoidales para poder alcanzar y sobrepasar mayores distancias.
- Murciélagos que, forman parte del ecosistema aéreo, alimentándose de algunos insectos, generalmente nocturnos, como es el caso de las polillas, se desplazan en este medio y se comunican a través de ondas sonoras que se transmiten por el aire.
Se denomina ecosistema al sistema que conforma un conjunto de seres vivos y el entorno, incluyendo sus factores físicos y químicos con el que se relacionan. Todos estos organismos, aunque son seres independientes, comparten un mismo hábitat, de modo que, gracias a su interacción con él y con otros organismos, conforman un ecosistema.
En cuanto a medio aéreo, entendemos aquel que, se produce principalmente en el aire, por lo tanto, un ecosistema aéreo será aquel sistema formado por los organismos, factores físicos y químicos que interaccionan y se relacionan en este medio.
Hay que tener en cuenta que, la mayoría de los organismos y de las especies utilizan el aire como medio de transporte, para relacionarse o buscar alimento, pero no pasan toda su vida en este medio, sino que lo compaginan con otros como el terrestre o el acuático. Esto ocurre, por ejemplo en el caso de las plantas que utilizan el viento para dispersar y transportar sus semillas a fin de reproducirse o las aves que surcan los cielos para desplazarse, a pesar de que duermen y pasan parte de su vida en los nidos situados en los árboles.
Tal y como hemos mencionado anteriormente, un ecosistema aéreo está compuesto tanto por factores físicos como químicos y biológicos. Más concretamente, los componentes del ecosistema aéreo son:
Los animales del ecosistema aéreo forman parte de los componentes biológicos de este. Existe una gran diversidad y número de especies que forman parte de estos ecosistemas
- Insectos que poseen alas y utilizan el medio aéreo para desplazarse y buscar alimento, como es el caso de las abejas que se desplazan de flor en flor en busca de néctar, o que pueden llegar a comunicarse a través de sus movimientos en el aire. Sin embargo, no solo los insectos que tienen alas pueden formar parte del ecosistema aéreo. Existen insectos y arácnidos que se desplazan a través de hilos y corrientes de aire.
- Plantas, como por ejemplo musgos, hongos y orquídeas que utilizan el medio aéreo, y aprovechan los flujos de aire para que sus semillas puedan llegar a dispersarse y alcanzar nuevos territorios. De hecho, algunas semillas incluso cuentan con adaptaciones como alas helicoidales para poder alcanzar y sobrepasar mayores distancias.
- Murciélagos que, forman parte del ecosistema aéreo, alimentándose de algunos insectos, generalmente nocturnos, como es el caso de las polillas, se desplazan en este medio y se comunican a través de ondas sonoras que se transmiten por el aire.
Ecosistema acuático
Te explicamos qué son los ecosistemas acuáticos, cómo se clasifican y cuáles son sus características. Además, ejemplos de ecosistemas acuáticos.
¿Qué es un ecosistema acuático?
Un ecosistema acuático es un ecosistema que se desarrolla en un cuerpo de agua, que puede tener diversos tamaños y características. Estos cuerpos pueden ser mares, lagos, ríos, pantanos, arroyos o lagunas. En ellos, juegan un rol vital las características del agua, su salinidad, su temperatura, sus ciclos, así como el contenido orgánico presente en ella.
Los ecosistemas acuáticos son numerosos y abundantes en vida, por lo que suelen presentar complejas cadenas tróficas de animales adaptados a las condiciones particulares del agua. En el caso de los ríos, depende mucho de los elementos terrestres arrastrados o disueltos por la corriente, así como de la presencia o ausencia de minerales o materia orgánica de los suelos que recorre.
La mayoría de los animales de estos ecosistemas están adaptados a la inmersión permanente en el agua, a excepción de los anfibios y reptiles acuáticos, muchos de los cuales se desenvuelven tanto en el agua como en la tierra emergida.
Lo mismo ocurre con la flora, en su mayoría compuesta por algas y otras formas fotosintéticas que abundan en las regiones más superficiales, donde hay más luz solar. En las ciénagas, en cambio, donde el agua es oscura y con elevada concentración de materia orgánica, los organismos se adaptan a la baja concentración de oxígeno.
Características de los ecosistemas acuáticos
Las principales características de los ecosistemas acuáticos son:
- Pueden ser de agua dulce o salada, pues abarcan tanto ríos y lagos como océanos y mares.
- La luz, la salinidad y la profundidad son los principales factores que influyen en la biodiversidad y las características de estos ecosistemas.
- Se vinculan con los ecosistemas terrestres en zonas como los estuarios, donde se mezclan el agua dulce y el agua salada.
- Albergan organismos flotadores (plancton), nadadores (necton) y habitantes del fondo (bentos).
- Presentan la mayor biodiversidad del planeta, con miles de especies de peces, aves y plantas.
Organismos de los ecosistemas acuáticos
Los ecosistemas acuáticos contienen tres tipos fundamentales de organismos: el plancton, el necton y el bentos.
- Plancton. Suele estar formado por organismos pequeños o microscópicos que son nadadores relativamente débiles. La mayoría del plancton es transportado por corrientes y olas. El plancton suele dividirse en dos categorías principales:
- Fitoplancton. Son bacterias fotosintéticas y algas de flotación libre, es decir, productores que forman la base de la mayoría de las redes alimentarias acuáticas. Son responsables de una gran parte de la producción de oxígeno a nivel global, ya que realizan fotosíntesis.
- Zooplancton. Son organismos animales, es decir, no fotosintéticos, que flotan en la superficie del agua y que incluyen protozoos, crustáceos minúsculos y las etapas larvarias de muchos animales. Son microscópicos o de tamaño muy pequeño.
- Necton. Son organismos de mayor tamaño que nadan activamente, como peces, tortugas y ballenas. A diferencia del plancton, que depende de las corrientes para desplazarse, los organismos nectónicos tienen músculos y estructuras óseas que les permiten moverse en el agua.
- Bentos. Son organismos que habitan en el fondo del mar y que se fijan en un punto (esponjas, ostras y centollas), se refugian en la arena (muchos gusanos y equinodermos) o caminan y nadan sobre la superficie (langostas, larvas de insectos acuáticos y estrellas de mar).
Tipos de ecosistemas acuáticos
Los ecosistemas acuáticos se dividen, a grandes rasgos, en marítimos (los pertenecientes al océano y a sus costas) y de agua dulce (ríos, lagos, lagunas y arroyos). De acuerdo con las características físicas y químicas de cada medio, presentan una fauna y una flora distintas, adaptadas a las particularidades del agua y a la presencia o ausencia de luz solar.
Ecosistemas marinos
Los ecosistemas marinos son sumamente variados y ricos en fauna y flora, en un rango amplio que va desde microorganismos, mamíferos marinos, peces y moluscos hasta grandes depredadores y formas vegetales estáticas y móviles. El inmenso y complejo ambiente marino está subdividido en tres zonas principales: intermareas, fondo oceánico y mar abierto.
Intermareas. Es el lugar en el que el mar se conecta con tierra firme, ya sea por la superficie o subterráneamente. Se trata de una zona de mucho cambio y gran movimiento y erosión. Los altos niveles de luz y nutrientes, junto con la abundancia de oxígeno, hacen de la zona intermareal un ambiente biológicamente productivo. Predominan las algas marinas y los animales invertebrados.
Fondo oceánico. También llamado ambiente béntico, se caracteriza por las temperaturas bajas y una menor incidencia de luz. Consiste en sedimentos (principalmente arena y limo), donde se encuentran muchos animales marinos, como gusanos y almejas. Las comunidades bénticas en aguas marinas poco profundas incluyen lechos de prados marinos, bosques de kelp (el alga parda más grande conocida) y arrecifes de coral. El fondo oceánico se divide en zonas, según la disponibilidad de luz y la profundidad:
- Zona abisal. Se extiende desde una profundidad de 4.000 a 6.000 metros.
- Zona hadal. Se extiende a más de 6.000 metros de profundidad.
Mar abierto. También llamado ambiente pelágico, es la región más densamente poblada y de mayores temperaturas, que descienden de manera paulatina a medida que aumenta la profundidad. El mar abierto se divide en dos zonas:
- Provincia nerítica. Consiste en aguas poco profundas que cubren la plataforma continental, es decir, el fondo oceánico desde la costa hasta los 200 metros de profundidad. Los organismos que viven en la provincia nerítica son flotadores o nadadores.
- Provincia oceánica. Constituye la mayor parte del océano y es la que cubre el fondo del mar a profundidades de más de 200 metros. Se trata del ambiente marino más grande y contiene alrededor del 75 % del agua del mar. Presenta temperaturas frías, sin luz solar, baja presencia de materia orgánica (aunque posee una lluvia constante de residuos de las capas superiores), gigantescas presiones hidrostáticas y una fauna adaptada a estas condiciones extremas de oscuridad y falta de alimentos.
Ecosistemas de agua dulce
Los ecosistemas de agua dulce se subdividen en tres tipos, de acuerdo con los movimientos del agua:
- Pantanos y marismas (humedales de agua dulce). Son regiones terrestres que se inundan periódicamente. Suelen propiciar el encuentro de ecosistemas acuáticos con otros terrestres. La flora y la fauna presentan adaptaciones para vivir en ambientes cubiertos por agua durante largos períodos de tiempo.
- Estanques, lagos y lagunas (ecosistemas lénticos). Son aguas quietas o de poco caudal. Presentan tres zonas: la zona litoral (aguas poco profundas a lo largo de la orilla), la zona limnética (el agua abierta más allá de la zona litoral) y la zona profunda (debajo de la zona limnética). Los lagos y estanques pequeños suelen carecer de zona profunda.
- Corrientes y ríos (ecosistemas lóticos). Son sistemas de agua corriente, como ríos, riachuelos y arroyos. Las nacientes suelen tener mucha pendiente, por lo que el agua se mueve a gran velocidad y esto dificulta el desarrollo de flora y fauna acuáticas. En cambio, las zonas cercanas a la desembocadura tienen menos pendiente y el agua se mueve a menor velocidad, lo que favorece la proliferación de la vida.
Ejemplos de ecosistemas acuáticos
Algunos ejemplos de ecosistemas acuáticos son:
- Manglares. Se caracterizan por sus aguas densas y oscuras, de poco movimiento. Sus suelos suelen ser arcillosos y estar cubiertos de materia orgánica en descomposición. Predominan peces pequeños y formas de vida anfibia, así como los mangles, árboles cuyas raíces sobresalen del agua.
- Bosques de kelp. Son ecosistemas submarinos donde predominan grandes algas pardas, que proporcionan refugio y alimento a diversas especies marinas, como erizos de mar, estrellas de mar, leones marinos y peces lobo. Se ubican en aguas costeras frías, con temperaturas entre los 5 °C y los 20 °C.
- Ecosistemas marinos de aguas profundas. Son ecosistemas donde la luz solar no llega y las especies se adaptan a condiciones extremas de presión, frío y oscuridad. Existen animales bioluminiscentes, que producen su propia luz para poder sobrevivir en completa oscuridad.
- Océano polar. Las aguas heladas de los polos albergan flora y distintos animales adaptados al frío intenso, como mamíferos de gruesos pelajes (osos polares, focas, morsas) y peces de agua fría. Son ecosistemas muy afectados por el cambio climático, ya que el derretimiento de los hielos modifica la temperatura y la salinidad del agua, lo que produce migraciones y muerte de muchas especies.
- Arrecifes de coral. Se encuentran en aguas marinas cálidas (con temperaturas mayores a los 21 °C), poco profundas y con bajo contenido de nutrientes. Son los ecosistemas más diversos de todos los marinos, dado que contienen miles de especies de peces e invertebrados como almejas gigantes, erizos de mar, estrellas de mar, esponjas, abanicos de mar y camarones.




















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